lunes, 7 de septiembre de 2015

OLASUMBO ATOYEBI, OTRO TALENTO FEB QUE EMIGRA A FRANCIA, POR MARIANO GALINDO

Olasumbo Atoyebi.
Foto:Marín Peixegalego

Hace unos días, el histórico Marín Peixegalego escribía un potente y amargo comunicado dirigido a la FEB para denunciar el maltrato sistemático que desde hace años la Federación hace de sus propias competiciones. Unos desmanes, una pérdida de rumbo cada vez más patente, que los gallegos no quisieron dejar pasar de nuevo. Y actuaron, alzando la voz al menos para patalear y denunciar el camino agónico al que se está viendo abocado un modelo de competiciones cada vez más deteriorado.

La queja del Marín, secundada posteriormente por otros planteles, era otra muestra más del bajón que en todos los aspectos han pegado unas Ligas LEB que en su día fueron torneos potentes en el continente europeo, principalmente la LEB Oro. Y esos pasos atrás competitivos, con equipos que ascienden tres años seguidos pero que siguen en la misma división, con plazas compradas u otorgadas, con legal pero a la vez desvirtuado, ha golpeado directamente en los bolsillos de los jugadores, los auténticos protagonistas de todo esto, que con el paso de los años han visto cómo de vivir bien con su profesión han pasado a sobrevivir, y gracias.

Ahí surge la opción de salir fuera, de mirar en otros países para los que aquí ya eran foráneos. Francia, cumplidora en nóminas y con buenos sueldos para vivir dignamente incluso en sus divisiones menores, es una de las opciones de muchos jugadores que han querido seguir ejerciendo su trabajo. Nacionales como Micky Stobart, en su día Carlos Cherry, o extranjeros de cierto renombre en LEB como Olasumbo Atoyebi han hecho las maletas para irse a Francia.

Precisamente con el ala-pívot estadounidense de origen nigeriano hemos hablado en ZoomNews, donde nos explica los motivos de su marcha y analiza una de las carreras más solventes que se recuerdan en el panorama contemporáneo de las Ligas LEB.

“Empecé la 2014/15 en Uruguay, pero un grave problema familiar me hizo volver a Chicago, donde las prioridades fueron otras". Incluso así, jugué en ligas fuertes locales de la ciudad, para no perder el contacto con el juego. Este verano elegí Francia, el Cergy-Pontoise de la NM2, porque nunca he estado en ese país más de diez horas y quería aprovechar la oportunidad de sumergirme en una nueva cultura y modo de vida por otros nueve meses. No me importa el nivel, sigo con la misma ambición por jugar al baloncesto pero ahora tengo una mentalidad diferente. Busco otras experiencias y compararlo con el modo en que se vive en Estados Unidos”.

A sus 28 años Atoyebi jugará en una categoría equivalente a la EBA en España, pero con unas condiciones algo mejores que las que se dan en muchos clubes de la categoría española. Él ya sabe lo que es triunfar en esa división, en las filas precisamente del Marín Peixegalego, donde llegó en la 2010/11 tras haber debutado profesionalmente en Qatar. “Fue mi primer destino en España y todo el mundo del Marín trató hacerme sentir lo mejor posible. El equipo era muy fuerte y superamos las expectativas llegando a las Finales EBA. Tengo un gran afecto desde entonces a Luis, el presidente, porque de verdad que es una gran persona y me recibieron con los brazos abiertos”.

Antes de aterrizar en España, Atoyebi tuvo que elegir en 2009 entre Qatar o la D-League para firmar su primer contrato, tras salir de la Universidad de Elon. “En Qatar conocí a Lawal, ahora en el Barcelona. Éramos novatos los dos y no sabíamos lo que nos podía traer el jugar al baloncesto en el extranjero. Han pasado los años y puedo decir que es de las mejores personas que he conocido jamás”.

El éxito en Galicia le llevó a firmar por el Iraurgi Saski Baloia, de la LEB Plata. Un peldaño más, en una carrera que ha conocido en España hasta ahora un total de cinco equipos. “Ahhhh, País Vasco. Estupenda experiencia allí también. Buenos compañeros, gran equipo, fui el mejor ala-pívot del año en la categoría en la 2011-2012”.

Cuando jugar en equipos mejores no significa estar mejor

Los dos metros de altura de Atoyebi y su buen físico, unido a sus importantes actuaciones, clamaban por una oportunidad todavía mayor. Le llegó, vía Lituania, para competir en la elite del baloncesto allí. Pero la 2012/13 iba a ser amarga en sus inicios para Atoyebi. Jugó bien en el Palanga lituano, pero el dinero se cruzó en su camino. “Lo hice bastante bien en una competición de las mejores de Europa, pero me tuve que marchar porque la situación no era la mejor. Había retrasos en el pago y mi plan seguía siendo jugar en España. Así que Mellilla en diciembre me ofreció un contrato”.

Atoyebi llegaba al decano de la LEB Oro de forma temporal para reemplazar al lesionado Tim Frost. Melilla podía ser la plaza definitiva para asentarse como jugador en la todavía fuerte LEB Oro y, en los tres meses que debía durar su contrato, Atoyebi dispondría de tiempo suficiente para ganarse un buen prestigio. Pero las cosas no salieron bien en Melilla y a finales de diciembre, Atoyebi rescindía el acuerdo que había firmado hasta el 28 de febrero. “El club entonces no fue la mejor situación para mí. Había muchas luchas internas, llegué con la temporada empezada sin saber qué había pasado. Intenté ser profesional, pero el equipo no jugaba como tal y creo que los resultados de aquella temporada me dan la razón”.

Tras los disgustos de Lituania o Melilla, divisiones altas donde Atoyebi no tuvo suerte, él regresó por un mes a la LEB Plata, donde en Oviedo consiguió el título de Liga que significó el ascenso del cuadro asturiano. “Tuve una gran conexión con Will Hanley, que luego acabaría en la Liga Endesa. Es hasta la fecha el único título profesional que he ganado y experimenté grandes sentimientos en Oviedo”.

La mejor temporada de su vida

Atoyebi se había convertido en un excelente seguro en la LEB Plata, un tipo muy fiable y de grandes resultados, lo que no pasó inadvertido para los ojos del Amics Castelló. Quien conocía entonces las divisiones del baloncesto FEB sabía que Atoyebi era un gran fichaje. No decepcionó. “Allí fue mi mejor temporada, en todos los sentidos. Por fin entendí el español y ya la barrera del idioma no fue tan grande. El entrenador Toni Ten supo hacerme ver que podía desempeñar diferentes roles y yo lo acepté. Gracias a ello pude terminar líder en rebotes y segundo en anotación en toda la LEB Plata”.

A pesar de esa brillante 2013/14, en la que llegó a firmar partidos de 24 puntos, 16 rebotes y ¡40! de valoración, Atoyebi, no dispuso de ofertas en España para la 2014/15, ese curso que empezó jugando en Uruguay pero que por los citados problemas familiares le llevó de vuelta a Chicago y sus ligas locales.

"Yo también me pregunto por qué no tuve ofertas de España tras mi gran temporada 2013/14. Ahora, Francia, es un lugar que me apetece mucho".

“El no tener ofertas de España es algo que me pregunto yo también. Es una gran pregunta que me hago, porque yo quería seguir en España jugando. Pero por lo que fuera, mi entonces agente Óscar García y los clubes de España no consiguieron darme una oferta. Escuché muchos rumores de las razones de ello y se habló bastante acerca del tema, pero te puedo asegurar que mi prioridad era volver a jugar en España”.

Pero ya no. Atoyebi se cansó de esperar y se marcha a Francia. Cierto talento sigue huyendo del baloncesto español. Al final, como todo, uno acude donde le quieran y le cuiden.

Artículo: Mariano Galindo/zoomnews.es

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