domingo, 11 de diciembre de 2016

CRONICAS LEB PLATA J12 | COVIRAN GRANADA CAE EN LARREA, NAVARRA SIGUE SU ASCENSO MIENTRAS QUE EL ACEITUNAS FRAGATA MORON VUELVE A LA SENDA DEL TRIUNFO (II)

XUVEN CAMBADOS - BASKET NAVARRA (71-82)

Foto: Basket Navarra

Tercera victoria consecutiva, primera de la temporada fuera de casa, para un Basket Navarra que realizó un magnífico partido y superó con todo merecimiento a Xuven Cambados en la complicada pista de O Pombal (71-82). Los de Joaquín Prado volvieron a mostrarse competitivos y al fin consiguen prolongar lejos de Pamplona su buena racha, confirmando que están en franco crecimiento. En definitiva, un triunfo de prestigio para seguir progresando.

Basket Navarra dio un golpe encima de la mesa en Cambados con un partido muy serio ante un rival de la zona alta de la clasificación. Los rojos lograron frenar al equipo más anotador de la categoría con un trabajo defensivo soberbio, y con un alto porcentaje de acierto en el tiro exterior -50%, 9 de 18 en triples- rubricaron un triunfo, el primero a domicilio, que debe darles seguridad y confianza. Están en el buen camino.

El equipo navarro firmó un excelente comienzo, presagio del buen encuentro que terminarían completando. Un triple de Iñaki Narros abrió el marcador, y entre el capitán y Adrián Fuentes anotaron los 9 primeros puntos de Basket Navarra. No tardó en sumarse a la fiesta un ex de la casa, Max Hopfgartner, para colocar el +9 (5-14). Manuel Santos se veía obligado a parar el partido, y su decisión surtió efecto: Xuven Cambados despertó de la mano de su mayor peligro, el omnipresente Charles Nkaloulou, y con un 8-0 cerró el primer cuarto (19-18).

La diferencia se ampliaba nada más ponerse en marcha el segundo acto con un triple de Nkaloulou -el congoleño sumaba ya 12 puntos, más de la mitad de los 22 de su equipo-. Un 2+1 de Kevin Bleeker rompía un mal parcial de Basket Navarra y volvía a meter a los rojos en el partido (22-21), un encuentro que entraba en una fase de ritmo lento y poca anotación. Hasta que apareció Pablo Yárnoz, todo intensidad y carácter, para darle otro aire al conjunto de Joaquín Prado, que con un 2-9 volvía a voltear el luminoso (24-27) marchándose por delante al descanso (30-32).

Los navarros conseguían llevar el partido a su terreno, imponiendo su ritmo e incomodando a un Xuven Cambados no acostumbrado a tanta resistencia del rival en su pista, donde hasta el momento se había mostrado como una máquina infalible. Basket Navarra continuaba fraguando su victoria en un tercer periodo en el que comenzó a adquirir protagonismo un Dylan Poston a la postre decisivo. El escolta estadounidense, muy acertado desde el perímetro, lanzaba a su equipo (40-46), pero las lagunas en el rebote defensivo mantenían con vida a un cuadro local que a rachas se acercaba (52-53).

Todo por decidir en un último cuarto con dos nombres propios: Poston por parte de Basket Navarra y Nkaloulou -quién si no- por la de Xuven Cambados. El congoleño tiraba de su equipo mientras el americano respondía a base de triples -hasta 4 para él-, y el encuentro se movía en torno a los tres puntos de diferencia hasta que el capitán Narros, en su partido 201, anotaba un triple letal a dos minutos de la conclusión (67-75). Los navarros supieron mantener su renta, y con un triple sobre la bocina de Fuentes redondearon su gran partido y certificaron el primer triunfo lejos de Pamplona.

Por parte de Basket Navarra, destacar a Adrián Fuentes (19 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias para 27 de valoración) y al mencionado Dylan Poston (18 puntos -4 de 6 en tiros de tres, 67%- para 17 de valoración). El local Charles Nkaloulou, por su parte, pone rumbo a su segundo MVP consecutivo tras anotar 26 puntos (34 de valoración).

El equipo navarro buscará la cuarta victoria consecutiva en esta LEB Plata el próximo viernes (20.30 horas) en el pabellón Universitario pamplonés ante Agustinos Leclerc, otro equipo en racha. A seguir progresando.

Crónica: Dpt Comunicación Basket Navarra


ACEITUNAS FRAGATA MORON - SEGUROS SOLISS ALCAZAR BASKET (72-60)

Foto: Juan Vázquez

Gran victoria en el Pabellón Alameda la que consiguió el Aceitunas Fragata Morón ante Seguros Soliss Alcázar. El equipo moronense consiguió sobreponerse a las malas sensaciones y firmó un partido muy serio ante un rival que peleó hasta el final y no lo puso nada fácil. Además de la victoria, la gran noticia de la jornada es que jugadores que se habían peleado con la anotación recuperaron la magia del principio de temporada. Un triunfo que servirá para no descolgarse de la zona noble de la clasificación y, sobre todo, para recuperar la confianza de la plantilla.

Impresionante actuación de Alo Marín y un Placide Nakidjim imperial (MVP aun jugando lesionado con 25 créditos), arropados por Tyler Gaffaney y Rubén Gutiérrez, que firmaron una segunda parte muy positiva. Aceitunas Fragata Morón tenía varios frentes por corregir y, en este partido, todos se saldaron con nota positiva. Para empezar, la segunda parte no tuvo el momento de bajona de otros partidos (llegó a conseguir una ventaja de 20 puntos), aunque es cierto que los rivales no bajaron los brazos y con un parcial de 10-0 se mantuvieron con opciones hasta el final. Pero una contundente defensa y el altísimo acierto en los tiros libres (13/16) ayudaron a que Aceitunas Fragata Morón se llevase la victoria.

Y eso que el partido empezó de forma extraña, con ambos equipos muy fallones en ataque. El careo inicial se iba entre algún triple suelto y canastas bajo el aro, pero muchas pérdidas por parte de ambos equipos. En esa pelea, Aceitunas Fragata Morón fue quien mejor supo cogerle el pulso al encuentro. El cuarto se cerraba con un punto de ventaja, 14-13, con una aportación coral del equipo local, mientras que el rival se encomendaba a William Thomas (acabó la primera parte con la mitad de los puntos de su equipo).

Pero en la segunda parte la defensa de Morón se dejaba notar. Ocho puntos consiguió anotar el equipo visitante, y eso lo aprovechó muy bien el equipo para lanzarse al ataque. Alo y Placide, especialmente este último, provocaban el caos con sus penetraciones, mientras que en nuestra canasta, el mismo Placide y Ola Keshinro cerraban el paso al aro. El parcial de salida en este cuarto fue de 8-2, y finalizó con un 14-6. Eso da una idea del gran trabajo defensivo del equipo, mucho más frescos que en anteriores ocasiones. Al descanso, 28-21, pero con la incógnita de qué Morón se vería tras el descanso.

La respuesta estaba en las manos de Tyler, Rubén y Placide. El 33 seguía a lo suyo: canastas de poderío bajo el aro, forzando varias faltas y cerrando el rebote con autoridad (rozó el doble doble gracias a sus 17 puntos y 9 rebotes). Mientras, el americano y el malagueño se reconciliaban con el tiro exterior, alejando cada vez más la distancia en el marcador. El equipo se gustaba y anotaba con facilidad, haciendo un juego rápido y fluido, dejando jugadas de calidad para que el tercer periodo terminase con un marcador de 51-33.

Podía parecer que estaba todo el pescado vendido, pero amigos, esto es baloncesto. Una rápida reacción visitante que comenzó en el final del tercer cuarto se confirmó cuando el marcador pasó de una ventaja de 20 a 10 puntos (ese 0-10 de parcial para un 51-41). Pero en esta ocasión el Aceitunas Fragata Morón no iba a dejar que la victoria se escapase. Una férrea defensa taponó la sangría y posibilitó la consolidación del marcador. Una defensa que el arbitraje consideró excesiva con demasiado rigor, lo que provocó que la tensión en el Pabellón se viviera hasta el final. Pero varios tiros libres exitosos de Alo y Tyler tras faltas forzadas espantaron todos los fantasmas y la victoria se cerró con un 72-60 que vendrá de perlas para los próximos compromisos.

Crónica: Juan Luis Mármol / Dpt Comunicación C.B Morón


ZORNOTZA ST - COVIRAN GRANADA (75-72)

Foto: Zornotza ST

Una semana después de recibir una buena paliza en Hospitalet ante uno de los equipos de la zona baja, llegaba a Amorebieta el potente Covirán Granada, el líder, un club con una estructura profesional y un equipo al que la Plata se le va quedando pequeña. Mal adversario para volver a la senda de las victorias. O tal vez no. Porque tal vez a nosotros lo que nos pone sean los retos difíciles, las misiones casi imposibles, empeñados en emular a los modestos chicos de Hickory en la película Hoosiers. Ya lo demostramos hace dos semanas ganando al entonces líder Sammic Iraurgi. Y hoy lo volveríamos a lograr, volveríamos a ejercer de matagigantes. Claro, que todo es más sencillo, mucho más, jugando en casa, en nuestro hogar, ante nuestra afición, esa que genera el Efecto Larrea, un arma nada secreta que no deja de darnos alegrías.

Una alegría la de hoy enorme y que sabe quizás mejor por haber sido muy trabajada en un partido lleno de emoción y con un final en el que los corazones de todos cabalgaban a galope tendido. Precisamente nuestros muchachos, con la baja de David Iriarte por lesión, recuperaban el corazón y el espíritu combativo luego de la mala tarde hospitalense y saltaban a la cancha de Larrea con determinación y soltura. Desde la primera canasta, un triple de Dani de la Rúa, se iban a mantener por delante en el marcador, a veces con ventajas rondando la decena de puntos, pero la mayoría del tiempo aguantando el acoso del formidable conjunto rival sin dejar que nos alcanzase dentro de un escaso margen de diferencia. Habría que acudir a la épica en varias ocasiones para lograrlo y todos los jugadores se aplicaron de lleno.

Uno de esos jugadores debutaba hoy con la camiseta zornotzarra. El noruego Niko Skouen llegaba del RETAbet.es GBC donostiarra, equipo de Oro, y desde el principio se iba a ganar a la afición, no solo por su elegante tiro, sino también por su coraje y esfuerzo defensivo. Él, perfectamente integrado ya en la familia, ha aportado muchas paladas a la caldera de pasión que ha activado el Efecto Larrea.

El primer cuarto ha sido excelente para nuestros intereses. Desde el mencionado 3-0 inicial, todo ha sido ir acelerando, en ataque primero y en defensa después. Si Skouen estaba atinado, qué decir de Joseba Estalayo, partidazo el suyo, que a base de triples y de agresividad en ambas mitades de cancha sería pieza fundamental en la escapada zornotzarra. Al festival se unía Vasilije Vucetic, anotando de cerca y de lejos, Juanchi Orellano, penetrando en territorio minado, y Mads Rasmussen, que clavaba el triple que nos daba la mayor ventaja del partido, 24-12. Dos tiros libres de Pablo García Alcalde dejaban en diez la diferencia, 24-14, al final de este fenomenal primer cuarto de los de Mikel Garitaonandia.

Tratando de frenar nuestra efervescencia ofensiva, el coach granadino Pablo Pin opta por una defensa zonal 3-2 muy cerradita alrededor de su pintura. Las zonas se nos suelen atragantar más de la cuenta y aunque hoy no haya sido tan evidente como en otras ocasiones, sí que ha servido para frenarnos en nuestro ímpetu y permitir que el Granada se metiera de lleno en el partido en el segundo cuarto, sobre todo porque ya empezaba a carburar el veterano Jesús Fernández, todo clase, cuyos puntos iban contribuyendo al acercamiento de los andaluces en el marcador. Los tenemos cerca, 28-25, pero entre Vucetic y Estalayo se encargan de estirar la renta a nueve, 35-26. Entre seis y nueve puntos mantendremos la ventaja, gracias al trabajo a destajo de Iker Salazar, otra vez imperial en los rebotes, y a la muñeca de seda de Skouen. Por parte visitante se han ido activando Tyran de Lattibeaudiere y Carlos Cobos y el toma y daca estaba servido. Al descanso 42-35 tras un palmeo de Alex Bortolussi que estropeaba una buena defensa nuestra.

Y a ese tipo de defensa, combativa, agresiva, nos íbamos a tener que encomendar para seguir soñando con la victoria en la segunda mitad del partido. Esto también nos cargaba de faltas, de hecho, nuestros dos bases, Dani y Juanchi, tenían ya tres faltas desde el segundo cuarto, un importante contratiempo. Pero no era tiempo de especular y había que darlo todo si se quería ganar. Larrea entero se volcaba con los suyos, defendiendo con ellos, empujando en el ataque. La comunión entre equipo y afición volvía a funcionar. Y todo haría falta, porque los granadinos seguían al acecho. No nos dan alcance, pero al final de un tercer cuarto con intercambio de canastas están muy cerca, 60-55.

El base hispano brasileño Cobos ha tomado el mando de las operaciones granadinas y un triple suyo pone el 60-58 en el marcador. El nudo en las gargantas de los zornotzarras dura poco y Larrea vuelve a rugir tras un gancho anotado por Nouhoum Bocoum. Cada acción resultará decisiva, cada detalle importará. Cobos vuelve a anotar, 62-60. Quedan algo más de siete minutos, su defensa nos corta los caminos al aro, nos quedamos sin saber qué hacer con un balón que llega a manos de Juan Torres, quien con el tiempo de posesión casi consumido y con un defensor encima, lanza un triple que hace chof y que nos da la vida. Dos minutos después se repite la escena, con 65-62 Juan está de nuevo con una patata caliente a cinco metros del aro, vuelve a lanzar y ¡chof! Por dos veces actúa como socorrista con excelente resultado. Y de Juan a Juanchi, porque ahora le toca el turno al argentino para meter una mano providencial y recuperar un balón en una contra visitante y luego anota dos bandejas en descaradas penetraciones. 71-64 a tres minutos y medio para el final. Vibran los jugadores y la afición. Pero queda todavía mucho que sufrir. Nos precipitamos con unos lanzamientos triples que no llegan ni a sobrevolar el aro, dos airballs y alguna pérdida en esos momentos calientes sirven para igualar la contienda, porque los visitantes, tiro libre a tiro libre, se ponen 71-68 a 49 segundos del final. A 31 segundos De La Rúa anota uno de los dos tiros libres, 72-68. A 25 segundos Cobos acierta sus dos lanzamientos desde la línea de personal, 72-70. Larrea no deja de animar. 24 segundos, Vucetic falla uno de sus tiros libres, 73-70. 22 segundos, Jesús Fernández hace dos más desde los 4’60, 73-72. Alertas activadas. Efecto Larrea activado. Cánticos de Zornotza, Zornotza. Música celestial. Iker recibe falta y anota solo un tiro, 74-72. 20 segundos de nervios por delante. Equipo y afición defienden a muerte. A Cobos se le escapa el balón, Skouen se lanza sobre él, como Golum protegiendo el anillo, ese balón es su tesoro, nuestro tesoro. Queda el tiempo justo para que Juan Torres reciba falta a 4 décimas del final y rubrique la victoria con un tiro libre, 75-72. Estalla la alegría. Otro líder derrotado por la magia de un equipo y una afición unidos en la creencia de que no existen las misiones imposibles. Y es que con el Efecto Larrea todo es posible y los sueños se hacen realidad.

En días como hoy no cabe sino felicitar a todo el equipo, todos han tenido sus momentos de gloria. Sin embargo, destacaremos que el MVP ha sido Vasilije Vucetic con 24 de valoración merced a sus 16 puntos, 5 rebotes y 9 faltas recibidas. El recién llegado Niko Skouen ha alcanzado los 15 puntos y también en dobles figuras ha terminado un excepcional Joseba Estalayo, que ha aportado muchas más cosas, los famosos intangibles, que esos 11 puntos anotados.

Tras doce jornadas disputadas, nuestro balance es de 7 victorias y 5 derrotas, lo que nos mantiene a una sola victoria de los colíderes. No está nada mal. Aunque lo que mejor sabor de boca nos deja, la mayor y más grande victoria es ver que el Efecto Larrea sigue haciendo de las suyas a un solo grito:

ZORNOTZA ST (75): J. Estalayo (11), N. Skouen (15), D. De La Rua (8), I. Salazar (6), V. Vucetic (16)-cinco inicial- J. Torres (6), M. Rasmussen (5), J. Orellano (6), N. Bocoum (2)

COVIRAN GRANADA (72): A. Bowie (6), A. Bortolussi (10), R. Uta (2), J. Almeida (2), C. De Cobos (13)-cinco inicial- C. Corts (1), P. García (2), I. Milekovic (12), J. Fernández (13), T. De Lattibeaudiere (11).

Cróncia: Zornotza ST

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