sábado, 24 de febrero de 2018

CRONICAS LEB PLATA J22 | SUFRIDA VICTORIA DEL HLA ALICANTE EN SU FEUDO MIENTRAS QUE EL CAMBADOS CIDADE EUROPEA DO VIÑO CONSIGUE UNA IMPORTANTE VICTORIA ANTE EL BASKET NAVARRA (I)

 HLA ALICANTE - CB EXTREMADURA PLASENCIA (69-65)

Foto: Fundación Lucentum

Elegir el camino más difícil quizá lleve a la senda deseada porque lo fácil, en ocasiones, no merece la pena. El peaje de este viaje es caro, pero la meta que se busca es el gran premio. Esta perorata que puede sonar a libro de autoayuda barato es la más fiel realidad que está viviendo el HLA Alicante. El equipo alicantino tuvo que sufrir hasta los últimos segundos del partido ante Extremadura Plasencia, pero salió airoso para continuar en la pelea por ser el más listo de la clase. El 69-65 final se resume en un choque bipolar, en el que los lucentinos llegaron a tener una máxima renta de 15 puntos y que desperdició a medida que fueron pasando los minutos. Aun así, el Lucentum pasará la noche en la azotea de la Liga, a la espera del choque de este sábado entre Granada y La Roda.

El salto inicial comenzó sin Pedro Rivero en pista. El capitán del bloque del Pedro Ferrándiz fue baja de última hora por molestias en el gemelo, pero sus compañeros le suplieron a la perfección. Álvaro Lobo y Adrián Chapela estuvieron espléndidos en el arranque y, entre ambos, dieron las primeras rentas a los de David Varela (16-5, m.6). El fruto de esta renta llegó con buena circulación de balón en ataque y una defensa cerrada para frenar a Aboubacar. El cinco extremeño llegó a colocarse cuatro abajo (19-15, m.10) con la aportación de Soares, pero un triple de Lafuente cerró el 2-15 al primer acto.

Fluidez de balón y tiros liberados suelen casar a la perfección. Así lo demostró la formación local, que con cinco puntos consecutivos de Tomás Fernández dio relativa tranquilidad a los suyos (32-18, m.13). Aun hubo tiempo para estirar algo más la diferencia. Una canasta de Amadou Sidibe fue la máxima distancia para los alicantinos (36-21, m.17). Fue entonces cuando llegó el bajón del HLA y el subidón de los placentinos. Un parcial de 0-10 del equipo de Carlos Díaz apretó los guarismos para que los suyos se fueran al descanso cinco abajo (36-31).

Pero la verdadera pájara local llegó en el tercer cuarto. Tras una canasta de Chapela que colocó el 38-31, llegó un parcial de 0-9 de los visitantes. Entre Sierra, Adri Fuentes y Aboubacar dieron la iniciativa a los extremeños (38-39, m.23). A partir de ahí, la intermitencia en el electrónico se hizo latente y los nervios se apoderaron de ambos contendientes. Balones perdidos, rebotes ofensivos y tiros fallados atascaban el partido, que a la conclusión del tercer acto se llegó con las espadas en todo lo alto (44-45).

No se iba a amedrentar Plasencia ante la presión del Pedro Ferrándiz y Rafa Casanova dio un +4 a los suyos (44-48, m.31), que encontraría respuesta en su oponente de la mano de Lobo, quien con dos triples consecutivos, volvió a comandar la nave lucentina (50-49, m.33). Desde ese momento hasta el final del partido hubo alternancia en el electrónico, pero en los minutos finales la buena defensa local y el mayor temple desde el 4,70 de los de Varela (seis de seis en tiros libres de Lobo, Grossenbacher y Fernández) dejó vía libre al decimosexto triunfo del Lucentum. Se sigue aprendiendo a sufrir y, si se hace con victoria, sienta mejor. Tiempos de cambio.

HLA ALICANTE (22+14+8+25): Chapela (15), Lobo (17), Outerbridge (2), Sidibe (8) y Lafuente (4) –cinco inicial- Fernández (9), Kingsley (0), Díaz (4) y Grossenbacher (10).

CB EXTREMADURA PLASENCIA (15+16+14+20): Fuentes (10), Sierra (9), Álvarez (7), Aboubacar (16) y Martínez (0) –cinco inicial- Casanova (12), Soares (5), Poston (3) y Galán (3).

Noticia: Fundación Lucentum


 BASKET NAVARRA - CAMBADOS CIDADE EUROPEA DO VIÑO (64-86)

Foto: Mónica Irago / lavozdegalicia.es

Y sin Will Saunders, el Xuven Cambados consiguió su victoria más contundente de la temporada. 64-86 en la cancha de un Basket Navarra que en la noche del viernes ofreció una paupérrima imagen, muy lejos de la de un equipo con aspiraciones a billete en los próximos play-offs de ascenso. El enseñoramiento de los pívots amarillos en ambas zonas, y la incapacidad del equipo local de buscar una contramedida diferente a la del recurso al triple, con sus tiradores firmando 30 estériles lanzamientos desde más allá de la línea de 6,75 entre sus 42 intentos, dibujan las líneas maestras sobre las que se levantó el triunfo gallego.

Y eso que el Xuven pareció empeñado en jugar a ser su peor enemigo. Regalándole el dominio del marcador a su anfitrión en los trece primeros minutos a base de cuantiosas pérdidas de balón que neutralizaban la tiranía que Carlos Poyatos, pero sobre todo un imperial Yago Estévez, ejercía sobre el rebote, en un quinteto de salida en el que sorprendió la presencia del canterano Juan Carlos Paz como alero.

Estévez (21 puntos/11 rebotes) empezó a fraguar su condición de hombre del partido anotando los ocho primeros puntos cambadeses, y diez de los catorce del Xuven, en canastas fáciles bajo aro ante la inacción de sus pares (Kone, Adrián García, Cadot); en un primer acto con 18-14 final en el electrónico, que contrastaba con el 6-12 en el casillero reboteador. El veterano alero y capitán del Basket Navarra, Iñaki Narros, se antojaba la única preocupación real a neutralizar en defensa por los de Chiqui Barros.

La entrada de Jeff Coby en pista no hizo más que acrecentar el control del rebote por parte del Xuven. Y así, aunque Cadot arrancaba el segundo cuarto con un triple que ponía la máxima ventaja pamplonica del partido, 21-14, el Xuven no tardó en hacerse con el mando del electrónico. Precisamente, con dos puntos de Coby a 4.54 del descanso que ponían el 23-24. Y si el último fichaje del Xuven reforzaba el dominio bajo tableros (10 puntos/10 rebotes en el partido), la aparición en escena de Pablo Villarejo en el tramo final previo al intermedio dotó al cuadro visitante del tiro exterior con el que empezar a marcar terreno. Dos triples del escolta y otros cuatro puntos de Samu Barros llevaban al Xuven a +10, 26-36, que Kris Davis recortó a 29-36 al descanso en el último tiro. Los de Chiqui Barros seguían desangrándose por la herida de las pérdidas, otra media docena, que le impedían todavía abrir brecha pese al 9-26 en el capítulo del rebote. Y ello, con su rival entregado ya por completo a un 6,75 que sería su perdición (5/20 en la primera parte) aún cuando su entrenador, David Mangas, sabía que por ahí se le habían ido en gran medida otros tres partidos en el último mes.

El técnico del Navarra quiso reconducir la situación por la vía rápida en el arranque del tercer acto. Con una zona 2-3 contestada en primer término por un triple de Villarejo, y después con una clase magistral de penetración posicional de Poyatos, que con siete puntos en poco más de minuto y medio destrozó el último dique de contención pamplonica poniendo el 43-52.Cruz dejaba en siete la desventaja con la que arrancó el último cuarto, pero en el parquet la sensación de control cambadés era ya absoluta. Para entonces, el Xuven había aprendido a no regalar ya más balones de los razonables.

Juanchi y Poyatos asentaron pronto la ventaja arousana por encima del +10 hasta que un triple de Villarejo rompía el partido a 5.36 del final (48-64).

Crónica: Pablo Penedo / lavozdegalicia.es

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