sábado, 14 de abril de 2018

CRONICAS LEB ORO J32 | CAFES CANDELAS BREOGAN REGRESA A LA LIGA ENDESA 12 AÑOS DESPUES

CAFES CANDELAS BREOGAN - SAMMIC HOSTELERIA (93-89)

Foto: Alberto López / lavozdegalicia.es

El cielo se tocó hoy en un Pazo Universitario a rebosar. El Cafés Candelas Breogán reconquistó su sitio en la ACB, tras doce años de penalidades a la sombra de los grandes, en un partido de infarto contra el Sammic. Los celestes se dejaron aupar por los miles de aficionados, que no faltaron a su cita con la historia, y terminaron doblegando a un rival que jamás le perdió la cara al duelo a pesar de su falta de rotaciones. 93-89 cuando quedaban ocho segundos, Evans intentó un lanzamiento lejano que se quedó corto. El Breo lo había hecho y la euforia se desató en la grada.

Los frutos de una regularidad asfixiante llevaron a los de Natxo Lezkano a tener la posibilidad de dar el salto de categoría dos jornadas antes de cerrar la temporada. Los tropezones de Prat y Manresa la semana anterior le servían la primera plaza en bandeja de plata. Tras resolver su partido en Logroño, los lucenses se hacían con un colchón de dos victorias a falta de tres jornadas.

Sammic no iba a aterrizar en Lugo para pasearse. Los vascos, instalados en la zona caliente de la tabla, necesitaban acumular el número máximo de triunfos para escapar de la criba del descenso. La estrategia de Lolo Encinas pasaba por frenar el ímpetu inicial de los celestes, ralentizar su ritmo de juego y hacer cundir el nerviosismo ante un rival bajo el peso de la historia. Con solo ocho jugadores y dos pívots, era eso o arriesgarse a caer de paliza.

El guion no fallaba para el técnico visitante a falta de tres minutos para terminar el primer cuarto. La precipitación delataba la ansiedad del Breogán y solo Ricardo Uriz se manejaba con calma en el parqué (14-17). Sammic se hacía fuerte a base de los triples de Evans y Bulic y Lezkano consiguió reconducir a los suyos a base de rotaciones, con la mano experta de Salva Arco.

El ritmo en la circulación de balón y un capitán inspirado de tres devolvieron la ventaja al marcador local. Un robo, contra rápida y mate de Löfberg (38-33) marcaron un punto de no retorno en el Pazo minutos antes del descanso. Aunque los lucenses seguían con problemas para defender los tiros de larga distancia, cerraron el rebote lo suficiente para conseguir fluidez ofensiva. A un tanteo elevado, el Breogán llevaba las de ganar (46-44) al descanso.

Tres triples consecutivos de Uriz y Sulejmanovic y una bandeja de Löfberg forzaron a Lolo Encinas a parar el partido. Navegaban los celestes nueve arriba. El pulso se mantuvo rondando los diez puntos, si Stainbrook y Arco se combinaban en zona para atacar el aro, Maiza la devolvía entrando hasta La Cocina. Un triple del capitán celeste rompía esa barrera a diez para el final (72-61).

Lezkano sacó a sus dos bases para acelerar el ritmo y terminar de fundir a un Sammic que se apagaba por momentos. Pero el aguante de los vascos fue encomiable y a base de coraje y perímetro se engancharon al partido e hicieron cundir el pánico entre los locales. 87-83 a falta de tres minutos tras una canasta de Zubizarreta. 91-89, posesión de Serrano cuando los segundos corrían en el marcador. Falló el baloncestista del Sammic y con ocho segundos por delante Sulejmanovic acertaba desde la línea de libres (93-89). Evans tuvo la última del partido, pero falló de tres.

Crónica: Marta de Dios / lavozdegalicia.es


CB. CLAVIJO - SÁENZ HORECA ARABERRI (73-76)

Foto: rioja2.com

Hay decisiones que marcan. Jenaro Díaz se la jugó a defender. A tenor del resultado, no hizo bien su apuesta. Restaban 18 segundos y Bieshaar venía de empatar a 73 después de que Antonio Pérez decidiera hacer falta personal y tener su equipo la oportunidad de ganar. La idea era que el tiempo pasara y en los últimos instantes dar el balón a Dee o Wintering, grandes amenazas de los vitorianos. Se había hecho bien y parecía que la idea escogida iba a dar sus frutos, pero Edwards no miró a canasta, prefirió buscar a un compañero. Se la dio a Wintering y el triunfo se marchó a tierras alavesas después del triple sobre la bocina del estadounidense. No sólo eso, la derrota condena al Clavijo a unas dos jornadas finales de infarto para salvar la categoría.

Todo porque ante Araberri no se vio la mejor versión del bloque riojano. Es como si la derrota frente a Breogán hubiera generado dudas. No debía ser así, pero el líder de LEB Oro enseñó el camino, que los logroñeses no fueron los amos del rebote defensivo. Por ahí fue perdiendo confianza el cuadro local durante los primeros compases. Supo rehacerse, pero nunca estuvo cómodo sobre el parqué. Pese a irse al descanso por delante y que sobrevivió en un tercer cuarto de parciales que iban y venían, no tuvo capacidad para cerrar el partido cuando debía. Porque con 71-63 a cuatro minutos del final se atascó.

No es nuevo, por ejemplo sucedió en el mismo escenario ante Prat. El bloque alavés le dio la vuelta con un parcial de 0-10 mientras que el Clavijo se encontraba sin su líder, sin un Yates que se enzarzó con Pecachec y que se fue antes de lo previsto por faltas personales. El pívot es básico para los logroñeses. Más allá de sus números, brutales este viernes -36 de valoración, 16 puntos, 17 rebotes, 6 asistencias y 9 faltas recibidas-, su presencia guía a sus compañeros; tienen a quién darle la bola en los momentos calientes. Y eso hace mucho. Tanto como el estar los últimos cuatro minutos del partido sin anotar salvo dos tiros libres a 18 segundos de la conclusión. Imperdonable.

Por lo tanto, el doloroso triple sobre la bocina de Wintering fue la puntilla porque el Clavijo, instantes antes, ya había dado señales de que no sabía cómo ganar a un Araberri que iba y venía, que cimentó su triunfo en el martilleo de Edwards y Araujo (39 puntos entre ambos), en el excesivo bote de Wintering y las dosis de Dee. Suficiente ante un equipo riojano irregular y sin la energía defensiva de las últimas citas. Una pena que se pierda justo cuando quedan dos duelos para conocer el desenlace a la temporada.

POR DELANTE, PERO IRREGULAR

Arrancó el partido como frío. Con malos lanzamientos, fue la tónica del primer cuarto, y ataques algo atascados. Costó coger el aire al choque. Al menos, Araberri tenía claro que donde tenía que meter presión era en el rebote ofensivo. Eso hizo para evitar que el Clavijo pudiera correr. De hecho, sólo pudo hacerlo mediante robos que propiciaron transiciones rápidas. Yates, Adala Moto y luego Bieshaar no podían con Edwards ni con Araujo, que mostró más mordiente que su compañero Pechacek, cargado muy pronto con dos faltas personales.

Precisamente, el de la Guyana y el dominicano se hacían fuertes para anotar con comodidad debajo del aro. No en vano era el único medio para meter canasta. Que se lo digan al Clavijo. Dos mates y seis bandejas hasta que Yates sorprendía con un triple que daba aire a los riojanos, 19-16, después de un partido equilibrado que cerró los primeros diez minutos con ajustado 21-20.

Antonio Pérez quería incomodar a su exequipo. El Clavijo sufría en el balance defensivo y Araberri tomaba el mando en el comienzo del segundo cuarto justo cuando Dee daba otras opciones a los suyos desde fuera. Wintering seguía acumulando muchos segundos de bote atrayendo a los defensores en busca del mejor destinatario, mientras que los de Jenaro Díaz no encontraba el modo de dar continuidad a sus ataques: había poca fluidez, a la vez que malos tiros. Tras un parcial de 0-7, Araberri se escapa 26-31 a cuatro minutos del descanso.

Reaccionó el cuadro local con una acción de dos más uno de Quintela, una penetración de Yates y un triple de Cabot que permitía al Clavijo irse a los vestuarios con un marcador favorable e inimaginable a tenor de los visto en el Palacio, 38-37.

El tercer cuarto vivió de las dinámicas de unos y de otros. Parciales que iban y venían que propiciaron casi más desgaste que otra cosa. Tras el 43-38 reaccionó Araberri con un 3-10 liderado por Dee. Y después del 46-48, hubo un 7-0 tras un triple de Bieshaar para un 53-48 del que se rehízo el conjunto vitoriano para dejar todo en el aire, con un canastón de Wintering -anticipo de lo que sería capaz diez minutos más tarde-, gracias al 58-56.

Se disparaba el conjunto anfitrión con dos triples de Martínez y Bieshaar, 64-56. Además, aumentaba su intensidad defensiva para impedir que Araberri pudiera anotar con fiabilidad, salvo Araujo tras asistencia de Wintering. De ahí que el 71-63 a falta de cuatro minutos obligara a los de Antonio Pérez a un esfuerzo extra. El Clavijo se quedó ciego y aunque a los vitorianos les costaba sumar, recortaban lentamente: 71-69 con un minuto y 10 segundos por jugar. Previamente, Pecachek y Yates le habían puesto picante al partido con un choque de caras. Quizá ese hecho propició que el pívot no estuviera fino en la recta final. De hehco, Yates fallaba dos tiros libres. En la siguiente acción, el pívot de los riojanos era eliminado por personales a la vez que Wintering empataba a 71 con 44 segundos por delante.

Cabot fallaba un lanzamiento más o menos cómodo, mientras que Pecachek dejaba a los suyos por encima, 71-73, a falta de 20 segundos. Antonio Pérez lo vio claro. Hay que hacer falta personal. El checo veía la quinta, daba igual. Bieshaar empataba desde la personal dejando 18 segundos a un ataque de Araberri. Tiempo muerto y a esperar qué decisión tomaba Jenaro Díaz. Defender. Se hizo sin meter manos problemáticas y con cuidado. El tiempo pasaba y los vitorianos le metieron una marcha más. Circularon de un lado a otro y Edwards parecía levantarse para un tiro, pero rectificó y vio a su compañero Wintering. El base ejecutó al Clavijo con un triple mientras la bocina sonaba. Toca levantarse y afrontar el partido del viernes próximo, como lo que es, una final decisiva, ya que la derrota podría llevar a LEB Plata a los riojanos.

Clavijo: Quintela (8), Coggins (9), Cabot (10), Adala Moto (5) y Yates (16), cinco inicial, Bieshaar (10), Phillip (6) y Martínez (8).

Sáenz Horeca Araberri: Wintering (15), Dee (11), Pechacek (3), Edwards (21) y Ucles (6), cinco inicial, Araujo (18), Cizmic (2), Newby y Buesa.

Crónica: rioja2.com


CHOCOLATES TRAPA PALENCIA - CB PRAT (67-76)

Foto: Antonio Quintero / elnortedecastilla.es

El Chocolates Trapa Palencia vivió ayer la sensación de impotencia por primera vez en la etapa de Alejandro Martínez para acabar perdiendo ante el CB Prat (67-76). Los jugadores morados lo intentaron todo y se estrellaron una y otra vez ante la chispa de los catalanes, un equipo muy trabajado tanto en defensa como en ataque. Los morados fueron inoperantes en ataque e impotentes en defensa frente a un equipo que ayer parecía capaz de anotar desde todos los ángulos. La única buena noticia es que el Chocolates Trapa Palencia tiene corazón y se aferró a él para que la diferencia no fuera aún mayor. La mala es que sobre la pista se vio una diferencia abismal entre un equipo y otro. Tras la buena racha de los de Alejandro Martínez, el partido supuso un guantazo de realidad para los morados.

El choque empezó a definirse en dos aspectos muy importantes: el rebote y el juego exterior. El primero lo dominaba en los primeros minutos el equipo local, muy concienciado de que no podía dar segundas oportunidades a los catalanes. Y, sorprendentemente, los jugadores exteriores del CB Prat anotaron más triples durante los primeros cinco minutos que los palentinos, más centrados en su juego interior (11-7). Al final, los catalanes dominarían tanto el rebote como el tiro exterior. Los barceloneses se pusieron por delante en el marcador por primera vez en el partido gracias a un triple de Blanco cuando aún restaban dos minutos para el final del primer cuarto (13-15), que terminó con una ventaja de cuatro puntos para los catalanes tras un triple sobre la bocina de Blanch. El lanzamiento le valió una reprimenda a Campara por parte de Grimau, lo que demostraba a las claras que los morados querían dar un golpe de autoridad antes del 'play-off'. Pero el CB Prat ha sido uno de los equipos más sólidos de la temporada y con otro triple de Campbell elevó la diferencia hasta los nueve puntos (18-27) cuando solo se había disputado minuto y medio del segundo cuarto.

Diferencias

Los barceloneses tenían la mano caliente y otro triple de Joaquín Portugués elevó la diferencia hasta los doce puntos (18-30). Y justo cuando Alejandro Martínez solicitaba tiempo muerto, Pressley apareció para robar, anotar y cortar la racha del CB Prat (20-30). El técnico local anuló el tiempo y los jugadores morados apretaron los dientes para permanecer en el partido ante el espectacular despliegue ofensivo catalán. Porque en esos momentos, los visitantes anotaban de todas las formas y colores, con la misma facilidad desde dentro que desde fuera, a pesar de la intensa defensa del Chocolates Trapa.

Un triple de Ortega abrió la primera gran diferencia en el marcador a falta de cinco minutos para el descanso (23-37). El arsenal ofensivo de los barceloneses parecía inmune a la defensa morada, mientras que el ataque local estaba muy atascado, incapaz de encontrar la fluidez de otros días. A los jugadores morados les costaba encontrar buenas posiciones de tiro y cuando lo hacían no conseguían anotar. En el otro lado, las canastas se sucedían inalterables y un nuevo triple de Ortega obligaba a Alejandro Martínez a pedir tiempo muerto (25-42). El parón permitió a los palentinos frenar levemente la sangría ofensiva del CB Prat, pero los barceloneses se fueron con una contundente ventaja de 18 puntos a los vestuarios (31-49). Los catalanes habían firmado una primera parte increíble desde el 6,75, con un espectacular 60% de acierto (9/15). Enfrente, un desconocido Chocolates Trapa solo había anotado un triple de seis intentos. Al Chocolates Trapa solo le quedaba enseñar los colmillos en defensa para tratar de reducir las diferencias y volver a meterse en el partido.

Lo dejaron claro Sergi Pino y Grimau en los primeros compases del tercer cuarto con dos contundentes faltas ante las penetraciones Agada y Blanch. Tanto subieron la intensidad que Grimau vio como el árbitro le pitaba falta más falta antideportiva en la misma jugada. Blanch anotó los cuatro tiros libres y la diferencia se mantuvo constante en los 18 puntos (38-56). Una tercera falta casi consecutiva de Grimau sacó al alero y al Chocolates Trapa Palencia definitivamente del partido. Al CB Prat le salía absolutamente todo y los jugadores morados empezaron a perderse en las protestas a los árbitros al entender que el criterio arbitral era diferente en las dos canastas. Las protestas a los colegiados metieron de lleno al pabellón en el partido, que apretó como nunca para que el Chocolates Trapa redujera diferencias y entrara con opciones en el último cuarto.

Pero el CB Prat estaba de dulce en la tarde de ayer y un triple sobre la bocina, bien defendido por Cvetinovic, de Saúl Blanco desde más de ocho metros devolvía de golpe las distancias (48-64). Pero el Chocolates Trapa Palencia había conseguido aferrarse al partido con la punta de los dedos y un triple de Cvetinovic y un contraataque bien definido por Pino reducía las diferencias hasta los 12 puntos (55-67). Pero nada podía frenar ya a un CB Prat que en ningún momento bajó su velocidad de crucero. Un nuevo triple de Joaquín Portugués acabó de golpe con las esperanzas moradas. Los palentinos habían sido capaces de no dejarse llevar, pero nunca pusieron en peligro la victoria visitante. Ayer, solo pudieron ver impotentes como el CB Prat se exhibía sobre la pista.

Crónica: Lía Z. Lorenzo / elnortedecastilla.es


TAU CASTELLO - ACTEL FORÇA LLEIDA (79-75)

Foto: Pascual Cándido

El TAU Castelló está en un momento dulce. Está clasificado matemáticamente para el play-off de ascenso a ACB, pero no ha bajado el pistón. Contra el Actel Força Lleida, un rival cuya clasificación no refleja su verdadero potencial, sumaron un meritorio triunfo gracias a una actitud luchadora para poder sobreponerse a las importantes ausencias que tenía en su juego interior de Juanjo García y de Edu Gatell, esta última producida al borde del descanso.

Los compases iniciales fueron con un Rowley muy productivo bajo los tableros, mientras que los visitantes, como era de esperar, tenían en su base Obungbemi como principal generador y su alero Derksen como ejecutor. Tuvieron que pasar más de cuatro minutos para que los castellonenses al fin anotaron desde lejos, gracias a un Alfredo Ott que ya se le veía con la puntería bien afinada con dos triples casi seguidos y una bonita canasta en suspensión. También se unió a la fiesta Romà Bas y con un triple suyo se estableció la máxima ventaja local (18-13, min. 9).

Tras el vibrante primer cuarto, el acierto bajó en el segundo. Además, hubo imprecisiones en forma de tiros mal seleccionados y precipitación en la transición.La poderosa pareja interior Rowley-Gatell iba sumando, pero no era suficiente, hacía falta otra vez más aportación en el perímetro. Los ilerdenses lo aprovecharon para acercarse (25-24, min. 16). A partir de ahí el juego, se volvió más dinámico, pudiendo aprovechar algún contraataque y canastas tras bellas y rápidas combinaciones de pases, por lo que la renta de los de La Plana se volvió a estirar. Como el partido estaba bastante movido, en una de esas ráfagas, el Lleida volvio a ponerse por delante. Sin embargo, en el tramo final de este segundo cuarto lo más importante fue la importante lesión que se hixo Edu Gatell, que estuvo unos minutos en pista tendido hasta que pudo ser retirado en una silla de ruedas. Así pues, con el ánimo en el pabellón bastante tocado por el percance del pívot local, se llegó al descanso con un ajustado 34-36.

Si todo el mundo se fue a los vestuarios bastante helado por la lesión de Gatell, en la reanudación ambos contendientes salieron con las revoluciones a tope. Ataques rápidos y directos con bastante acierto fueron la tónica en estos minutos, con un marcador igualado y con continuas alternativas al frente. Ott estaba desplegando un recital y el conjunto catalán, más coral en su anotación, no sabía cómo pararlo. Como muestra de lo que se estaba viendo sobre el parqué del Ciutat, dos datos: el parcial de este periodo fue 23-23 y Ott sumaba ya la friolera de 23 puntos.

En el último cuarto, el TAU Castelló empezó con un quinteto ligero, con Sabonis y Nkaloulou (gran partido el suyo) como interiores. Tampoco había muchas más opciones con Juanjo García lesionado para este choque, Gatell camino de la consulta médica y Rowley un tanto fatigado por el esfuerzo extra al que se vio obligado. El choque entró en una fase aún más intensa, con defensas al límite en los dos conjuntos. Una vez Rowley tomó un poco de aire volvió a la pista para echar un cable principalmente con su intimidación. Fueron minutos de raza, de arrojo, entrega... Y en eso ayudó la actitud del TAU Castelló y la de su afición, que puso los niveles de decibelios por todo lo alto y hasta se arrancó a hacer la ola. Poco a poco los de Toni Ten abrían hueco con su aguerrida defensa y su determinación en ataque (73-65, min. 37), pero con dos ataques rápidos volvieron a amenazar a su rival (73-69 a 1:40 del final), pero en ese momento delicado apareció Steinarsson para anotar una importante canasta que le ponía la cosa bastante difícil al combinado catalán (75-69). Pero era un partido un poco loco y el Actel Força Lleida en muy pocos segundos metió dos canastas para ponerle más emoción al duelo (75-73 a 53 segundos del final). La posesión era para los castellonenses, que hicieron lo que manda el manual: jugar largo. Sacaron falta u para rematar su brillante actuación Ott transformó una nueva canasta que ponía el 77-73 con sólo 17 segundos por delante, pero los visitantes volvieron a encestar. Hicieron falta, pero Sanonis solo pudo meter un tiro libre, con lo que la situación era 78-75, balón para los visitantes y 10 segundos de tiempo, pero Faner robó el balón y recibió acto seguido una falta que sentenciaron el partido y un merecido triunfo.

TAU CASTELLÓ: Rowley (12), Bas (5), Faner (3), Nkaloulou (15), Ott (25) –cinco inicial--; Steinarsson (3), Pedro López, Sabonis (6), Gatell (4) y Chema García (6). 16 faltas. Sin eliminados.

ACTEL FORÇA LLEIDA: Ogungbemi (13), Martí (9), Djukanovic (12), Derksen (17), Karena (8) –cinco inicial--; Feliu (4), Rubín, Sutina, Hermet (8), Mbaye (2) y Olaizola (2). 20 faltas. Eliminado: Feliu.

Crónica: Dpt Comunicación Amics Castelló


CLUB MELILLA BALONCESTO - CACERES PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD (94-65)

Foto: Melilla Baloncesto

El Club Melilla Baloncesto volvió a reencontrarse con su mejor versión para imponerse de manera clara por 94-65 a un Cáceres Patrimonio de la Humanidad que pagó en exceso todos los problemas físicos con los que se presentaba en el Javier Imbroda. Los melillenses divirtieron a su afición y volvieron a igualar por segunda ocasión en esta temporada, el record de triples del club en LEB Oro. El más destacado del equipo fue Diego Kapelan con 23 créditos de valoración.

El partido comenzaba de forma inédita en el Javier Imbroda, desde la banda en el centro de la pista ante la violación cacereña en el salto, y con la presencia de Diego Kapelan ejerciendo de base ante la baja por lesión de Miki Servera. A pesar de fallar sus tres primeros lanzamientos, Djuran se erigía en la principal via de anotación azulina y con ocho puntos lanzaba 13-4 a los azulinos y obligaba a Ñete Bohigas a solicitar su primer tiempo muerto. Pero Melilla Baloncesto estaba muy enchufado desde el triple. Hasta siete llegó a convertir en este primer cuarto. Precisamente el séptimo, obra de Durán en un contraataque que enloqueció a los aficionados presentes en el Javier Imbroda, ponía el más veinte en el marcador (29-9). Diferencia que se redujo con la canasta de Keshinro al final del primer acto al que se llegó con un ilusionante 29-11 en el electrónico.

El ritmo de juego bajó considerablemente en el inicio del segundo cuarto, algo que perjudico notablemente a los azulinos que entraron en un intercambio de canastas que no le interesaba y que permitía a los verdinegros mantenerse en partido (39-21, min. 17). Cuando más espeso estaba el Decano apareció la combinación balcánica formada por Kapelan y Djuran para lanzar a los de Alejandro Alcoba de nuevo por encima de la veintena de puntos (52-30) al final de la primera mitad.

Le costó arrancar en la reanudación al conjunto de la Ciudad Autónoma. Más que en el plano ofensivo, en el defensivo. Las facilidades en el rebote que concedían a los cacereños se plasmaba en un 59-48 a falta de poco más de dos minutos para el final del tercer cuarto. Y cuando peor pintaba el partido para los intereses azulinos, de nuevo la combinación balcánica de Kapelan y Djuran resurgía para dar tranquilidad y recuperar una de las mejores versiones del Melilla Baloncesto esta temporada y que le ponía el encuentro de cara finalizado el tercer periodo (76-55).

El último cuarto tuvo poca historia. Un Cáceres Patrimonio de la Humanidad que comenzaba a pagar en exceso los problemas físicos sufridos durante toda la semana en varios de sus jugadores, ante un cuadro melillense que crecía en la figura de jugadores menos habituales como Fall, Lucas o Rubio. El 94-65 final, no refleja otra cosa que la superioridad azulina que recupera además sensaciones con su segunda victoria consecutiva y que acerca un poco más el factor en esa primera ronda de Playoffs.



Crónica: Dpt Comunicación Melilla Baloncesto

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