viernes, 17 de mayo de 2019

CRONICAS LEB ORO PLAYOFF 1/4 J3 | RIO OURENSE TERMAL LLEGA POR LA VIA RAPIDA A LA FINAL FOUR TRAS UN CONTUNDENTE (3-0) ANTE LIBERBANK OVIEDO BALONCESTO, UN GRAN CARRAMIMBRE CBC VALLADOLID SE ADELANTA EN LA SERIE ANTE MELILLA BALONCESTO (I)

 RIO OURENSE TERMAL - LIBERBANK OVIEDO BALONCESTO (77-75) (3-0)

Foto: Ourense Baloncesto

 Llegó lesionado hace tres temporadas y terminó liderando a un equipo jovencísimo e inexperto que sorprendió en los Playoff, regresó el invierno pasado con 1-14 y lideró una remontada apoteósica cara la salvación, y este año donde el único objetivo era quedar en la zona tranquila, ha liderado al equipo clasificándolo para la Final a Cuatro que los días 1 y 2 de junio decidirán en Bilbao quién es el equipo que acompaña a Betis en su camino a la ACB.

  Zamora, los últimos doce puntos del Rio Ourense Termal

 Su nombre es Jhornan y su apellido Zamora, aunque por lo visto esta temporada, más especialmente esta serie e increíblemente en este tercer partido en el Pazo, quizás su nombre ideal fuese Jordan y no Jhornan. Como Michael. Porque su partido está a ese nivel, y porque él, el capitán, representa para Ourense lo que la estrella americana hacía para Chicago. Valor, coraje, tesón y una increíble habilidad para anotar y hacer crecer los porcentajes cuando el balón quema. Él metió dieciséis de los diecinueve puntos de Ourense en el último cuarto, los últimos doce en los últimos cuatro minutos de partido. Suyo fue el balón, y en el uno contra uno, aun sabiendo todo Oviedo, el público y hasta la vecina del sexto que iba a acabar tirando, no falló. Si acaso lo hizo, rebotearon Rozitis y Watson, y con el partido igualado, la última a tablero acabó dentro.

  Ourense, ante todo un equipo

 El espíritu de Zamora es el espíritu de todo este Rio Ourense Termal. La profesionalidad de Ott, la intendencia de Van Wijk, la entrega de Watson, el crecimiento de Sergio Rodríguez, la fiabilidad de Rozitis. La aparición de los jóvenes, con Pluta y Masters brillando en la serie. ¡Que no jugó Vidal y el Rio Ourense Termal –aquel que aspiraba a una temporada tranquila– ha ganado por 0-3 a Oviedo! Todo lo imposible se ha ido cumpliendo, y ahora es el momento de soñar.

 Fue un objetivo cumplido salvarse, un éxito hacerlo con tiempo, un disfrute meterse en Playoff y ahora toca la traca final con la fiesta de la Final Four. El equipo se lo merece y el cuerpo técnico también. Liderados por Gonzalo García de Vitoria, han hecho lo imposible y el Pazo ha terminado reconociéndolo. Vítores, cánticos y aplausos para el líder del proyecto ourensano. Para el principal artífice del cuarto Playoff en cinco años y de que, de nuevo, cuatro años después el Rio Ourense Termal luche de manera inesperada por todo.

  Alto acierto ourensano en el inicio

 El partido fue igualado, y como en los dos choques anteriores en la serie, se terminó decidiendo por detalles. Con los entrenadores preavisados de los dos partidos iniciales, hubo menos margen a las trampas, y si bien Oviedo comenzó con una zona 3-2, el alto acierto ourensano pronto llevó a que el equipo ovetense cambiase y guiase su defensa por la intensidad. De manera individual, fueron Sergio Rodríguez y Van Wijk los primeros en destacarse, mientras en Oviedo era Spieth el primero en aparecer (26-17, min. 10).

 Oviedo movía más el balón y encontraba más fácilmente situaciones de triples liberados que en el primer partido, pero Ourense hacía lo propio y con un Pluta que se ganaba el premio a actor revelación (anotaba tres triples en el primer tiempo), el conjunto de Gonzalo García de Vitoria parecía marcharse en el marcador (37-22, min. 15). Pese a la desventaja, Oviedo tiró de defensa, y con Llorente y Jakstas sumando en la media distancia, pronto logró minimizar los daños, si bien un triple final de Sergio Rodríguez mantenía la ventaja holgada para Ourense al descanso (42-35).

  Zamora lleva a Ourense al sueño

 Tras la reanudación, comenzó a brillar Ahonen y poco a poco fue apareciendo en partido Douvier. Con Arteaga fuera por un golpe, la importancia del ala-pívot austríaco y Jakstas fue en aumento, y ambos respondían a los envites sumando para su equipo. En Ourense, aguantaba al equipo Sergio Rodríguez, quién hacía daño en el triple pero también en la media distancia o cada vez que iba al aro (56-55).

 Con el partido prácticamente igualado, apareció Zamora. Suya fue la última canasta del último cuarto y dieciocho de los últimos veintiún puntos del Rio Ourense Termal. Tan solo un triple del gladiador Van Wijk (a pase de Zamora) no era obra suya. Con Douvier y Geks haciendo daño, Oviedo se puso tras muchos minutos por delante (61-64), y una infracción de tres segundos en zona de Douvier fue clave para que una posible canasta ovetense se convirtiese en un parcial de 4-0 para Ourense. Después, en los últimos cinco minutos Ourense fue Zamora. Él guisó, cocinó, comió y recogió, con la victoria casi sobre la bocina como regalo. Sin base puro en pista, Ourense buscó constantemente los bloqueos para que Zamora atacase sobre jugadores más grandes que él (Douvier, Jakstas), bien para ir al aro y sumar o bien para lanzar de tres. El resultado ya lo sabemos. Canastas con adicional, triples imposibles y una sensación de jugador imparable que hacía mucho que no se veía en el Pazo. A 17 segundos del final, un triple de Ahonen empató, pero en la última, casi perdiéndola, Zamora anotó en la media distancia a tabla. Quedaban 3 décimas y Oviedo preparó la última, recibiendo bajo el aro un Douvier que erró lo impensable.

  Una Final Four histórica

 Ourense lograba la victoria y el Rio Ourense Termal es equipo de Final Four. El Pazo, vestido como en sus mejores galas, apoyó, vitoreó e hizo sentir al equipo el aroma de Playoff, el aroma de algo grande. Por el cambio de normativa, la ciudad no disfrutará de más partidos como locales, pero la fiesta del 1 y 2 de junio parece aún mayor. Pase lo que pase, la temporada será un éxito. Gonzalo, su staff y los chicos se han ganado todo el reconocimiento, aunque hoy el día se quede especial para honrar a Jhornan. A Michael Jhornan Zamora.

  Rio Ourense Termal (77): Masters (-), Ott (7), Sergio Rodríguez (14), Van Wijk (10), Rozitis (6) –cinco inicial- Pluta (10), Zamora (25) y Watson (5).

  Liberbank Oviedo (75): Ahonen (16), Geks (11), Spieth (8), Jakstas (8), Arteaga (1) –cinco inicial- Llorente (14), Víctor Pérez (2), Douvier (13) y Van Zegeren (2).

 Crónica: Ourense Baloncesto


 CARRAMIMBRE CBC VALLADOLID - MELILLA BALONCESTO (85-64) (2-1)

Foto: CBC Valladolid

 Noche para el recuerdo en Pisuerga. Exhibición del Carramimbre, victoria trascendental y aniversario redondo para Paco García. No le faltó nada al triunfo de los vallisoletanos ante Melilla Baloncesto (85-64) que supone el 2-1 en la eliminatoria; o lo que es lo mismo, que al Ciudad de Valladolid solo le separa un partido de la Final Four por el ascenso. Dicho encuentro, además, puede llegar este sábado a las 19:00, de nuevo ante la parroquia pucelana, que respondió a la llama fue un factor diferencial para imponerse a los visitantes.

  El ímpetu mueve a un Carramimbre superior

 El día en el que Paco García cumplía 1000 partidos como entrenador profesional, el Carramimbre disputaba un partido vital para decidir la eliminatoria. Y, como no podía ser de otra manera, el ansia de victoria del técnico y de los suyos quedó patente desde el principio. Por si fuera poco, Pisuerga había respondido a la llamada de las ardillas y a la par que se poblaban las gradas, se crecían los jugadores vallisoletanos. Sobraban los motivos para brindar una noche para el recuerdo.

 Porque lo cierto es que el Carramimbre comenzó con un ligero atasco de cara al aro rival, pero fue un espejismo de minuto que precedió a un inicio fulgurante. Los de Alejandro Alcoba anotaron los primeros puntos del partido, pero un parcial de 12-0 de los locales (12-2) obligó al técnico rival a solicitar un tiempo muerto para detener el frenesí. Con una intensa defensa y rápidas transiciones, el CBC dejó claro desde el primer momento que era el día de sumar un triunfo. El ímpetu carmesí marcó las diferencias desde que se puso el balón en juego.

 Mejoraron los melillenses tras más de cinco minutos sin anotar, pero los vallisoletanos no soltaron el mando. Donde no llegaban los centímetros de los locales llegaban las ganas, y el sino del rebote marcó las diferencias a favor de un Carramimbre CBCV cuya mejor baza para imponerse en el primer periodo (19-11) fue el acierto exterior.

 Con un triple, como no podía ser de otra forma, comenzó un segundo cuarto en el que los locales iban a gozar de máxima a su favor, la cual se mantuvo hasta el descanso (29-16). La mayor intensidad de los locales permitió colocar el +13 que imperó durante el resto del periodo, a pesar de los conatos visitantes de revertir el guion. La fuerza interior melillense no pudo imponerse al ímpetu de un Ciudad de Valladolid empujado por su grada que despidió los primeros 20 minutos con una buena renta a su favor (40-29).

  De la Fuente pone la guinda del milenio de Paco García

 Así, 19 minutos de buen juego y un último errático, permitían al Carramimbre imponer su mando, aunque con un regusto agridulce porque la renta pudo ser mayor. Los 15 puntos de valoración de Sergio de la Fuente (10 tantos y 4 rebotes) estaban siendo lo más destacado de un partido definido por la mejor defensa y la mayor intensidad de los carmesí. Los 28 puntos de Melilla Baloncesto hablaban por sí solos. Paco García y los suyos habían conseguido anular a las principales amenazas visitantes y eso se tradujo en una buena ventaja para dirimir la contienda.

 El guion, que estaba transcurriendo por los cauces idóneos, no se reescribió tampoco en el tercer cuarto. El Carramimbre CBCV continuó defendiendo y desquiciando a un Melilla Baloncesto incapaz de sobreponerse a la intensidad vallisoletana. Así, las ardillas mantuvieron la concentración para resistir las acometidas visitantes llegar con margen de error a los últimos diez minutos (58-47).

 A pesar del único borrón que supuso el último minuto del tercer periodo, el Ciudad de Valladolid llegaba a la recta final con todo de cara para anotarse la victoria. Y más aún después de que Sergio de la Fuente enchufase dos triples consecutivos. El capitán, que ya estaba en 23 puntos y 28 de valoración, había disparado al Carramimbre a falta de 8 minutos (64-47).

 Y el vendaval no quedó ahí. Ni siquiera dos tiempos muertos casi consecutivos de Alejandro Alcoba enfriaron la inercia ganadora de un Carramimbre que rozaba los 20 puntos de ventaja (71-52) con siete por disputarse. El tiempo corría en contra de los de la ciudad autónoma y la ansiedad por querer remontar mucho en muy poco hizo el resto para que los locales mantuvieran las distancias. El Ciudad de Valladolid, impulsado por su gente y su confianza, voló hasta el final del partido y selló con comodidad un punto vital para la eliminatoria (85-64). Paco García, a un paso de la Final Four el día en el que cumplió 1000 partidos como entrenador profesional. Aniversario redondo.

  Carramimbre CBC Valladolid (85): Óscar Alvarado (3), Greg Gantt (9), Álex Reyes (5), Sergio de la Fuente (28), Jubril Adekoya (12) -quinteto titular-. También jugaron: Mike Torres (13), Álvaro Reyes (-), Jonathan Kazadi (6), Daniel Astilleros (-), David Fernández (-), Seydou Aboubacar (2) y Carlos Novas (7).

  Club Melilla Baloncesto (64): Josep Franch (3), Caleb Agada (6), Juan Rubio (5), Vasilije Vucetic (3), Felipe Dos Anjos (9) -quinteto titular-. También jugaron: Javi Marín (3), Txemi Urtasun (10), Darko Balaban (6), Stojan Gjuroski (6) y Jonathan Gilling (13).

 Crónica: DPt Comunicación CBC Valladolid

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